18/11/2009

Nadie se acuerda de Cervantes

Yo no me lo he podido quitar de la cabeza. Durante los cuarenta y tantos días de cautiverio del Alakrana yo no he dejado de pensar en Cervantes. Sí, el manco de Lepanto… ése.

Don Miguel Cervantes Saavedra estuvo nada más y nada menos que 5 años en manos de sus captores, que fueron diferentes debido a su papel de moneda de cambio, que de mano en mano va, y ninguno se la queda; mismamente como la falsa moneda. Y es que Cervantes como moneda de cambio era más falso que un euro de madera, aunque quienes le secuestraron pensaban justamente lo contrario. Unas cartas de recomendación de un bastardo que llegó a rey -seguro que no fue el primero ni el último- llamado Juan de Austria, fueron las causantes de su cautiverio, pero también de su supervivencia. Intentó varias veces la fuga y otras tantas fue capturado; si el moro malo no se le cargó fue porque siempre consideró que poseía una joya entre barrotes. Pese a tan buenas recomendaciones, el erario público nunca se hizo cargo del pago del rescate.


Las mujeres, abnegadas madres, hermanas y esposas de los marineros apresados, han tenido un papel decisivo en el desenlace del secuestro del Alakrana, sobre todo a partir del momento en el que dejaron de manifestarse públicamente, tras la llamada a capítulo desde La Moncloa. En el caso de Cervantes ocurrió lo mismo, sólo que tuvieron que ser ellas, acompañadas de un fraile trinitario, fray Juan Gil, quienes recabasen el dinero necesario para liberar al cautivo. Recurriendo a un imposible paralelismo, hoy en día la madre de Cervantes, no sólo habría fingido su viudedad para cobrar una pensión, cosa que hizo en su día, sino que además se tendría que haber puesto junto con sus hijas en alguna de las muchas rotondas de Alcalá de Henares para vender su cuerpo, empresa que en su día acometieron las hermanas del infortunado Miguel.

Menos mal que las ciencias alantan que es una barbaridad y las abnegadas madres, hermanas y esposas de los marineros apresados con el Alakrana pueden suspirar aliviadas, ya que papá Estado ha pagado el rescate, no sólo con el dinero de todos, sino además pagando un alto precio en cuanto a la credibilidad de los que administran la justicia.

04/11/2009

Correos obliga a un funcionario minusválido a manipular miles de kilos de correspondencia en tan sólo una semana

Aproximadamente 3.000 kilos (3 toneladas) de correspondencia han sido manipuladas por el funcionario de Correos Jesús Chicharro Ruiz,  A13TC42204,  con destino en la sucursal número 1 de Alcalá de Henares, situada en la calle Clavel de esta ciudad, que adquirió la condición de funcionario de Correos en el turno reservado a minusválidos, merced a la obligación que tiene el Estado de reservar un 3% de las plazas de la oferta de empleo público para personas con minusvalías certificadas iguales o  superiores a un 33%. En la actualidad la minusvalía certificada de este funcionario es del 41%.

El funcionario en cuestión padece las secuelas de una poliomielitis (atrofia de la pierna izquierda con dismetría de más de 3 cm) que se han visto agravadas por el lento pero inexorable efecto que han causado en su estructura ósea y en su sistema neuronal los millones, sí, sí, millones de kilos que ha trasegado en sus cerca de 30 años de servicio en Correos. Dolores de espalda y de caderas, y calambres en todos los músculos del cuerpo, incluso debajo de la lengua, son los principales síntomas que padece este funcionario cada vez que se ve expuesto a esfuerzos que le hacen víctima propiciatoria del albur de sus jefes.

Aunque los Servicio Médicos de Correos le rebajaron de servicio, fijando la tasa de peso que podría trasegar de una sola vez en 8 kilos, y dictando la inconveniencia de realizar esfuerzos dorso-lumbares (agacharse), la vida laboral de este funcionario está jalonada de diferentes despropósitos, dependiendo de la voluntad de cada nuevo jefe que le ha tocado en ¿suerte?

En la actualidad este funcionario está en situación de baja laboral debido al sobreesfuerzo realizado en la semana posterior a Semana Santa, y a que nadie le garantiza que su jefe no le vuelva a ordenar cargar peso, o a desarrollar todo su trabajo de pie en apenas 4 metros cuadrados, ya que Correos no ha adaptado su puesto de trabajo a su minusvalía como sería su obligación. Estando en esta situación de baja laboral, este funcionario se personó en una inspección de riesgos laborales, porque así se lo recomendó el sindicato al que está afiliado, para explicar su problema de especial sensibilidad a los riesgos laborales a los inspectores . El resultado de esta acción fue una llamada telefónica de su jefe -extraoficial a todas luces- para prohibirle la entrada en las dependencias de Correos mientras esté de baja laboral.

En resumidas cuentas, este funcionario está siendo víctima del desprecio que muestra Correos hacia su minusvalía y hacia el artículo 49 de la Constitución española de 1978 que dice: “Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos.”

Correosy moveos

01/09/2009

Redonda como una rotonda

Poco a poco nos hemos habituado a ver por doquier todo patas arriba, gracias a la feliz idea del ciudadano Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno de todas las españas para más señas, de poner en marcha un plan de recuperación económica con el que afrontar la galopante crisis que nos acucia. De nombre Plan E, y con seña de identidad inequivocamente española, poniéndole el rabito de la muy española ñ -es que no recuerdo ahora como se llama el puñetero rabito de la ñ- a la E de Empleo, que supongo es lo que quiere decir la E de los cartelones. Bueno, lo de los cartelones es como para… no sigo. En un pueblo gallego el cartelón de marras anuncia que se invertirán 700€, más o menos lo que debe costar el cartelón; como para ponerse a mear y no echar ni gota… Plan de Empleo, Plan de Empleo… ¡Qué más quisiéramos algunos! La E es de España, esa que sigue siendo Una -menos mal que no hay otra-, Grande -tampoco es para ponerse así, Francia es más grande- y Libre -bueno, esto no se lo tragan ni los tiburones-; una E, con rabito incluido, que en Azuqueca de Henares, pueblo-dormitorio de la provincia de Guadalajara, ubicado en el estratégico Corredor del Henares, habría que haber sustituido por una O. En este pueblo-dormitorio el Plan E -con rabito en el E- se tendría que haber llamado Plan O.

Rotondas Azuqueca

Plan O, con una O redonda como una rotonda. En Azuqueca de Henares, y no sólo en Azuqueca, la inmensa mayoría de las pasta del Plan E se está yendo en hacer rotondas. Es cierto que las rotondas agilizan enormemente las interseciones viales, también llamados cruces, y por tanto necesarias para aliviar la vorágine automovilística. Para ser preciso, yo no critico la construcción de rotondas allá donde sean necesarias; no, que va; lo que me pone de los nervios de las rotondas son los motivos ornamentales con los que se diseñan. Se ve cada truño… que pagamos entre todos, porque no hay que olvidar que el Plan E se saca adelante con dinero de todos, que no viene caído del cielo del PSOE gobernante. Esto de la decoración de las rotondas es como si en una familia en la que todos los hombres están en el paro, la señora les diera trabajo ordenándoles cambiar los tabiques de sitio, además de poner cortinitas nuevas, macetas, cuadros, sevillanas y toritos de terciopelo, todo ello pagado con lo que les ha ido sisando mes a mes cuando todos trabajaban; más o menos.

Y lo dicho, que hacen falta rotondas, pues que se hagan, pero, por favor, que no se gasten nuestro dinero de forma tan estúpida, como lo demuestra una de las rotondas construidas en Azuqeca de Henares. No pongo foto, que podría, por no romper la estética del blog con una mierda de imagen. El motivo ornamental de esta rotonda es, te cagas lorito, un iceberg; sí, sí, así como suena. Sobre el suelo pintado de azul, sobresale un iceber blanco inmaculado, más propio del arte fallero que de la técnica de la construcción vial. He visto día a día cómo se construía y siempre me he acordado de los peñistas de Azuqueca cuando confeccionan su carroza para las fiestas, también más o menos.

Hace escasamente un mes que se dieron por concluidos los trabajos y la rotonda luce blanca, blanquísima, tanto que en días de mucho Sol deslumbra del carajo; pero su inmaculada presencia ya está empezando a ser violada por los amigos del desparrame cromático que producen sus aerosoles.  Dentro de poco, cuando esté totalmente cubierto de pintadas, el iceberg pasará a parecerse más a una gran mierda puesta en el centro de una rotonda. Una mierda de tamaño descomunal pagada entre todos. ¡Que mierda!

30/08/2009

Porca miseria

Amasar dinero y follarse todo lo que se moviera, ya que incluso tuvo su época de indecisión, en la que hizo a pelo y a pluma, todo ello jalonado de borracheras sin fin, en compañía de sus amigotes de toda la vida. Más o menos  a éso ha dedicado su vida, desde que un buen día mandó los libros a la mierda y se puso a trabajar, siempre en precario, pero obteniendo por ello pingües beneficios.

Encontró su acomodo en el mundo de la construcción. Pintor, albañil, fontanero, soldador y solador, electricista, cristalero; vamos que él solito es capaz de construirse una casa. Tan es así que tiene una pequeña empresa constructora, en la que igual tira de llana que de talocha. Los ordenadores le dan yu-ýu y de esas cuestiones se encarga su hijo. Este es al revés que el padre. Es un virguero con los ordenadores, lo que haga falta, con tal de no coger una herramienta de las de verdad.

Blog Kataplaxma 3

Este hombre, inculto es un rato; confunde indiferente con inverosímil, para demostrar que sabe decir palabras raras, y en una ocasión me comentó que una clienta se había puesto hecha una basílica ante una subida en un presupuesto. Será basilisca, me dije para mis adentros, pero no comenté nada; da no sé qué decirle a un paisano con traje de a 1500€ que no tiene ni puta idea de hablar.

Como es natural, además de que no se puede esperar más de personas así, obedece punto por punto al estereotipo de lo que debe ser una persona formal, es decir, está casado, tiene dos hijos -chico y chica-, vive en un chalet inmenso con una parcela inmensa, tiene dos coches -la mujer y el chico también tienen el suyo-, el Audi y un 4×4, y además, tiene unos cuernos que ostenta con cierta dignidad. Al fin y al cabo él también le es infiel a su mujer. Los dos lo saben. Todo el mundo la sabe. Una cosa es lo que diga la Santa Madre Iglesia, y otra muy diferente los inescrutables destinos que la vida nos depara. Se casó siéndole infiel a su novia y ella, el mismo día que se convertía en su mujer, le devolvía -por primera vez- la pelota, follándose al botones que llevó el champán a la habitación del hotel donde pasaron la noche de bodas, mientras que su recién maridado se quedaba dormido en la bañera con una señora borrachera.

Blog Kataplaxma 4Sin embargo este hombre, teniendo todo lo que quiere, y más, porque los cuernos no los quiere, pero los admite como mal menor que sirve para justificar su propia infidelidad, este hombre, digo, siente auténtica admiración por uno de sus más antiguos amigos y quizás el más raro de todos ellos.

Es el único de sus amigos que nunca ha ido de putas; el único que no le es infiel a su compañera; el único que no bebe alcohol, pero que se pone de porros hasta las trancas, todo hay que decirlo; el único al que no le gusta el fútbol, ni el baloncesto, ni nigún deporte; en fin, un tío un poco raro dentro de una pandilla de machotes al hispánico modo. El colmo de las rarezas de este personaje, reside en el hecho de que nunca en su vida ha firmado una hipoteca ya que siempre ha vivido en casas alquiladas. Pagar un coche en 8 años es la máxima deuda que es capaz de asumir sobre sus espaldas. Normal por otra arte, si pensamos que tiene un sueldo más bien tirando a bajo y, como el mismo dice, ni falta que me hace más. Bueno, esto no deja de ser una chulería, porque cada vez que actualizando la cartilla de ahorros se percata de que le han subido la pensión, da palmas con las orejas. Siempre ha trabajado lo estrictamente necesario para vivir al día. Así le pasa que cualquier gasto imprevisto conlleva la puesta en marcha de la máquina de dar sablazos, sablazos que amortiza a la máxima brevedad posible, osea, jodidamente.

Lo que no sabe el protagonista de esta historia es que su amigo también le admira a él, ya que después de tantos años de amistad, todavía no se explica cómo el zote más zote de todos los zotes, ha sido capaz de medrar en la sociedad para conseguir vivir como vive, cuando la explicación es bien sencilla: mientras uno tuvo como prioridad vital la consecución de dinero a cualquier precio trabajando de sol a sol, el otro se conformó con vivir sin complicaciones disfrutando de su tiempo libre para, en muchas ocasiones, no hacer nada de nada.

Hoy, estos dos hombres, que últimamente apenas si se veían en las fiestas patronales del pueblo, que se conocían pero que ya casi ni se saludaban salvo con un leve gesto de sus miradas, han visto unidos sus destinos en un fatal incidente. Por lo escabroso de los pormenores, además de por lo prolijo de la enumeración de todos los detalles, que a buen seguro vulneraría la intimidad de sus protagonistas, aquí debo interrumpir mi narración. Sólo hace falta un poquito de imaginación, para saber lo que pasó.

Y aun hay quién dice que la vida es bella… porca miseria.

25/08/2009

El diletante

Los hijos dan alegrías y sinsabores casi por igual, por lo menos al principio, cuando dependen totalmente de la presencia paterna. Uno se suele hacer padre -y madre- a fuerza de empujones, y a empujones se saca adelante la vida de las criaturas que, lo quieras o no, te trastocan la vida para siempre. Bueno, al fin y al cabo, es lo que uno elige…

El caso es que uno espera de este lance -el de la paternidad- lo normal en estos casos. Que se críen sanos y fuertes y que, por favor, den la menor guerra posible. Que no den nada de guerra no es buen síntoma. Mi padre decía: “prefiero tener un hijo travieso, antes que uno tonto” Y cuando decía tonto, decía tonto, gilipollas, idiota, imbécil; de estos que las matan callando…. de esos. Cuando se tiene un hijo travieso se debe saber de antemano, que el silencio absoluto en sus actividades es presagio de trastada. ¿Cómo saberlo con el que no dice ni pío nunca?

Un buen día, casi sin saber cómo, la carne de tu carne adquiere independencia, piensa por sí misma y, llegado el caso, te pone las peras al cuarto en un pis-pas. Sus decisiones, o sus indecisiones, te trastocan -otra vez- mucho más que sus necesidades. Bien pronto, en cuanto tienen eso que llaman uso de razón, los tiernos infantes empiezan a mostrar ciertas tendencias digamos… vocacionales, y te sueltan aquello de: “yo de mayor quiero ser…” ¡Coño! Que algunos lo dicen y acaban haciéndolo. Sin ir más lejos, el hijo de un amigo mío, le espetó a su padre una mañana, bien temprano: “Papa -lo de papá mi amigo lo considera una pijería capitalina-, papa, ya sé lo que quiero ser cuando sea mayor. Voy a ser diletante. ¿Diletante? Sí señor, diletante. Claro, un hijo te dice eso y, cuando menos, te deja patidifuso. Bombero, médico, maquinista de trenes, maestro… hay cientos de profesiones de estas que la criatura te dice que la va a ejercer, y acaba haciéndolo, pero mira que diletante…

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Así que diletante, ¿eh? Muy bien, le dijo mi amigo a su hijo, para, inmediatamente, inclinar la cerviz sobre el ordenata y arrojarse en los procelosos mares del conocimiento humano que proporciona Google. A ver, a ver… Diletante, diletante… ¡ya lo tengo! “Conocedor o aficionado a las artes, especialmente a la música, o también, el que cultiva algún campo del saber, o se interesa por él, como aficionado y no como profesional” Esto último de la no profesionalidad del diletante a mi amigo le puso la mosca detrás de la oreja.

Hoy mi amigo es un hombre feliz con su criatura. Sabe que no es lo normal en esta vida, tener un hijo diletante. Él habría preferido un hijo arquitecto, o médico o, en el peor de los casos, maestro. Sin embargo su hijo le demuestra día a día que se puede defender en la vida practicando diferentes artes por las que, bien es cierto, siempre mostró un alto interés.  Tocando en una banda de jazz, diseñando logos, organizando exposiciones de estas que llaman performances… En fin, que la criatura se gana la vida sin lo que los demás llamamos usualmente trabajar. No madruga, se acuesta muchas veces cuando puede, no tiene horarios, no tiene jefes… Lo simpático llega cuando mi amigo nos cuenta que su hijo es un diletante. Ya ha habido alguno que inadvertido e ignorando totalmente el significado de diletante, le ha preguntado que si eso necesita hospitalización.

13/08/2009

Pero qué hartito estoy

Pero qué harto estoy. Pero vamos a ver; ¿es que soy el único que se da cuenta? Estoy seguro de que no, que no soy el único, pero me da por pensar que sí, cuando resulta que el borreguismo social circundante, asfixia cualquier posibilidad de que prospere el mínimo intento de denunciar la mierda de sociedad en la que vivimos, que entre todos construímos. Por ejemplo, ahora mismo estoy pensando si mandar, o no, a tomar por el culo este incipiente blog de un kataplaxma* Y ¿por qué? se preguntará el inadvertido -o advertido-  lector que ocasionalmente pase por aquí. Pues porque el corrector ortográfico sólo es para inglés; ya ves tú, la falta que me hace a mí el puñetero corrector inglés. Esto me pasa por meterme en un sitio del que apenas sé pronunciar su nombre.

Me parto de risa. He mirado con el traductor Google, separando word y press, y me sale palabra de prensa. O sea, como palabra de Dios, pero en inglés; y más en los tiempos que corren, en los que si no sales en la tele, la radio, o en los periódicos, no eres nadie, porque lo más importante de esta vida es ser famoso; que la gente te conozca, aunque no tenga ni puta idea de quién eres en realidad.Pies

Y por ahí va el tema. El estereotipo y sus defensores tienen la culpa; los estereotipos, es decir, las ideas aceptadas comúnmente por la sociedad con carácter inmutable, tienen la culpa de que el mundo haya evolucionado, tanto para algunas cosas y, lamentablemente, tan poco para muchas otras.

Poco a poco, y más en esta sociedad tan visual, se nos está negando la capacidad de pensar. Los mensajes llegan perfectemente envueltos para que su digestión sea lo más liviana posible. La inmensa mayoría de la publicidad, no pasaría con aprobado el más mínimo examen sobre la ética y la verosimilitud de sus contenidos. Es todo farfolla, pero farfolla envenenada, porque con la sutileza de lo subliminal, y cada vez  hay más cosas subliminales en una sociedad un tanto acrítica, la publicidad además de vender sus productos, marca pautas de comportamiento que acaban siendo como premisas vitales sin las que este mundo sería imposible. Oír decir a un pasao de la vida como Maradona, que sería nefasto que no se pudiera ver fútbol por televisión, por cómo está la política de Argentina, es como para mandarle fusilar, pero además por la espalda. Habrase visto tamaña gilipollez, convertida, eso sí, en uno de los más comunes estereotipos. Vamos, que una revuelta social se relaja con fútbol, y no con actitudes cívicas. Es mejor ver la gilipollez de 22 niñatos de mierda jugando a la pelota. Sí, niñatos de mierda, que con lo grandes que son y la pasta que ganan, lloriquean como nenazas cuando pierden un partido. Un hombre hecho y derecho nunca lo haría. Se jodería y basta.

Ver cómo un niño, en un anuncio de colacao, cuando habla de su mundo, al mencionar a sus amigos, señala al ordenador, es toda una declaración de principios, que más bien son finales. En este caso concreto se retrata el final de la amistad de contacto físico, la de toda la vida; la amistad cibernética es publicitada al mismo tiempo que un alimento sintético: te cagas lorito… y va el lorito y se caga.

O ese otro anuncio de evax, creo que es, que viene a decir, que si sufres de incontinencia urinaria, y por tanto padeces leves pérdidas, si no usas su… lo que sea -me da un poco repelus poner pañal- dejarás de ser una princesa. Pero ¿de cuándo hasta la fecha las mujeres han sido princesas? Menudas princesas: amas de cría, quitamierdas, folladoras y por tanto paridoras y currantas a todas horas, excepción hecha de las niñatas, que también las hay.

Niñatos y niñatas. Y ese es el producto final. Una sociedad infantilizada que se da por conforme con poder completar su colección de cromos, entiéndase, su posibilidad de consumir con el criterio principal del clásico si culo veo, culo quiero, tan pueril de toda la vida.

*Cataplasma, 2ª acepción:  fem. coloq. Persona pesada y fastidiosa.

05/08/2009

Qué bueno es tener amigos

No hay nada en esta vida como tener amigos. Incluso se dice que es bueno tener amigos, aunque sea en el infierno. Muchas veces el vínculo creado por amistad es más estrecho que el vínculo familiar, pudiéndose constatar la existencia de familias en las que sus miembros no son amigos; son familia, y porque no les queda más remedio. El tirón de la sangre es instinto que no necesita ser racionalizado. La amistad es ante todo simbiosis, comunión de intereses mutuos

Amistad yin-yanApena sin darnos cuenta edificamos nuestra existencia cimentándola sobre la amistad y, normalmente, en caso de necesidad, de quien primero se tira es de los amigos.

Como en toda cuestión humana, en la amistad también hay jerarquías. Efectivamnete, todos los amigos no son iguales. No es lo mismo tener un amigo panadero -muy buena gente y muy simpático él, pero panadero al fin y al cabo-, que tener un amigo ex-presidente de los EE.UU. por ejemplo. En este caso ni siquiera hace falta que te conozca en persona. Él dice que es tu amigo, y con sumo placer le incluyes en tu lista de amigos, sobre todo si le ves estando tras las rejas de una cárcel asiática -nada que ver con los placeres asiáticos-, diciendo que viene del otro lado del mundo para sacarte de allí. No se debe olvidar que en el asunto de las cárceles también hay jerarquías. Sólo acordarme de “Expresso de medianoche” se me retuercen los entresijos. La cárcel de Guadalajara, única que conozco por dentro, en comparación debe ser algo así como una guardería infantil; claro que no deja de ser una cárcel, y con eso está todo dicho. Las cárceles ni con barrotes de oro.

La cárcel de Guadalajara bien podría pasar a ser la “Casa de la Cultura”, dotación de la que, hasta la fecha, carece el municipio arriacense. Seguro que es un tema que muy fácilmente podría resolverse en una charla de amigos.

Lo que debe ser la releche es tener un amigo juez en un Tribunal Superior de Justicia, que te juzgue y que te exonere, aunque sea con razonamientos ciertamente vagos, por muy jurídicos que sean.

04/08/2009

Probando… Probando… uno… dos… tres…

Díptico

El caso es no estar a gusto; no conformarse. La botella se puede ver medio llena o medio vacía, aunque a mí, en este caso, siempre me ha interesado saber qué es lo último que se ha hecho con la puñetera botella: si beber, o llenarla.

“A usted le iría mejor en la empresa si no dijese tantas veces no“. Y el muy cabrón se quedó tan pancho. Nos ha jodío, así cualquiera; entonces era muy fácil intimidar a un jovenzuelo de escasos 20 años, por muy concienciado que estuviera. Cagando leches te sacaban a relucir que había muchos en la calle esperando para ocupar tu puesto de trabajo. El caso es que yo sigo diciendo no… aunque a veces no queda más remedio que decir que si.

Decir no es la principal afirmación del ser humano. Es tomar un papel activo en los propios derroteros. Cuando se dice , alguien ya ha tomado decisiones que sólo se han de refrendar.

En muchos casos no saber decir no implica muchos sufrimientos que, tan pronto rebasan las fronteras de lo personal, salpican inelidiblemente a aquellas personas a las que no se sabe decir no. En una jugarreta del destino, los roles se intercambian y quien comienza siendo víctima de alguien, por su incapacidad para decirle no, acaba convirtiéndose en verdugo de ese alguien, cuando por fin se tiene el valor de decir no, ya que suele ser el no definitivo, sin que ello quiera significar que es el no más premeditado, aunque su carácter sea inapelable. Ahí te quedas, mundo amargo… y ahí te quedas, tú que pensabas que vivías en Occitania, o tierra del .

El caso es que de no conformarse uno con nada, lo mejor es decirlo. No está bien machacar a nadie con tus propias incertidumbres simplemente porque no sabes decir no cuando hay que decir no.

Sólo los peces muertos siguen la corriente del río. Si estás en la corriente; si te sientes in; si la opinión única es tu opinión; si vas a la moda y esas cosas, piensa que el olor a cadáver no proviene de tan lejos.

¿Llevar la contraria sólo por llevar la contraria, o por el placer de polemizar?  Eso ya me parece una soberana gilipollez.